Piel Cambiada

jueves, abril 12, 2007

El Poema de la NIña Triste

Foto de mi amiga del alma Gabi Dakoff

El Poema de la Niña Triste

Con su cabeza apoyada en el vidrio
lloraba la niña aquel dia tan gris
sus lágrimas gruesas y tan cristalinas
se confundían con las de la lluvia

Veía caer las gotitas saltando
cerraba sus ojos, y se imaginaba
ángeles limpiando el cielo esa tarde
un cielo tan gris... como su propia alma

Brillaban las gotas, cayendo en el vidrio
unas eran grandes, otras eran gruesas
caian con gracia sobre la ventana
y la niña con ellas figuras formaba

Allá en el patio, lejano y muy solo
se erguía aquel árbol de ramas abiertas
se veía feliz, se veía contento
por que agua del cielo por fin recibía

Y no muy atrás, en el viejo estanque
un pato alocado, batía sus alas
erguía la testa, hacia las gotitas
abría el piquito, estaba extasiado

La flor que salía muy timidamente
de aquella honda grieta, en el pavimento
abria sus pétalos y se deleitaba
en el agua fresca que por fin caía

Una melodia de tines y tanes
de gotas que caen sobre aquel tejado
olor a la tierra que se está mojando
y la niña no llora, más en la ventana

Se ha dado cuenta de que es necesario
que haya en un día consejo de ángeles
de los que deciden liberar el cielo
para que en la tierra reine la armonía

Sentada en el marco de aquella ventana
la niña extasiada se seca las lágrimas
mirando el conjunto de los seres vivos
que alegres cantaban bajo aquella lluvia

Entiende en su alma que llorar es bueno
porque la libera de todo lo malo
y siente lo mismo que sintio aquel cielo
alegrìa inmensa y una paz profunda

Lore 12.04.07

posted by Lorena Perez at 6:29 p.m.

1 Comments:

Porque la única manera de apreciar la Luz, es haber atravesado la oscuridad.
Porque detrás de toda tormenta, el cielo es más limpio y el horizonte se dela más luminoso.
Porque la felicidad no es un estado contínuo, sino momentos preciosos que vamos enhebrando como como si fuera un tapiz...a veces, vemos el reverso -lleno de nudos y maraña-, y otras, lo damos vuelta, para contemplarllo en su inmensidad y apreciar el diseño de nuestra crecaión: la vida que vamos construyendo...
Porque tenemos el libre albedrio y la obligación de ejercerlo si queremos dejar atrás las noches de cenizas.
No temo a las noches en lluvia!
Sólo le temo a no sentir.
Y de eso, por suerte, estoy llena!

Un abrazo!

Y gracias!

^^Gabi^^

6:31 p.m.  

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